Matías Omar Ruz – « Iglesia y Seguridad en Argentina »

Matías Omar Ruf – « Iglesia y Seguridad en Argentina. Vaivenes de un vínculo controvertido »

1. Introducción

Quisiera comenzar parafraseando el inicio del Manifiesto del Partido Comunista: «Un fantasma recorre Latinoamérica, el fantasma del comunismo».[1] La guerra contra este fantasma se ha concretado en el continente latinoamericano con la eliminación del comunismo por medio, principalmente, de dictaduras militares, sobre todo entre las décadas del 60’ y del 80’. Esto significó un enorme daño para las sociedades civiles y para el establecimiento de las democracias. A causa de las dictaduras, la expresión violaciones a los derechos humanos, entró lamentablemente de modo rápido y trágico, en el diccionario de las sociedades latinoamericanas. 

La Iglesia católica ha jugado, en este contexto problemático, un papel no menor asumiendo una relación confusa y hasta contradictoria con las dictaduras.[2] En relación al marxismo y al comunismo, los dictadores y los obispos compartían el mismo diagnóstico: el marxismo ha infectado no sólo a la sociedad sino también a la Iglesia. Es por eso que surgió, con algunas excepciones, una suerte de alianza non sancta entre Iglesia y dictaduras.


El instrumento ideológico más importante de la guerra contra el fantasma del marxismo/comunismo ha sido, al menos en Argentina, la elaboración de un sistema teórico que ponía las bases de la así llamada Doctrina sobre la Seguridad Nacional, enseñada por algunos pensadores de la ultraderecha católica y no pocos obispos y sacerdotes que fomentaron esta ideología. El resultado ha sido una violencia sistemática que, finalmente, llegaría a su culminación en la última dictadura militar argentina (1976-1983) que contó con el aval de la cúpula episcopal al momento del golpe de Estado.

La situación actual es naturalmente otra. Si bien la discusión sobre la seguridad nacional aún persiste y puede verse ejemplificada en algunos casos concretos que han supuesto el uso, a veces indiscriminado, de la fuerza policial-militar, la Iglesia ha ampliado su concepto de seguridad relacionándolo con la defensa de la dignidad humana en todas sus dimensiones y promoviendo así a los sectores más vulnerables de la sociedad argentina.

[1] En el año 1960, la Conferencia Episcopal Argentina (en adelante CEA) había diagnosticado que el problema más grande en Latinoamérica es el comunismo.

[2] Ofrezco un ejemplo de cooperación que grafica de lo que digo: la SIDE argentina (Secretaría de Inteligencia del Estado) le pidió a la CEA en 1963 que denunciara a los comunistas. Los obispos recibían estos pedidos por medio del secretario del episcopado y elevaban las denuncias por medio del mismo secretario.

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